REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA
EDUCACIÓN UNIVERSITARIA
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DE LA
SEGURIDAD
ARAGUA - MARACAY
EL
NEGOCIADOR
DISCENTES
GUEVARA
JOEL 9.690.476
FIGUERA
CARLOS 10.079.274
ISTURIZ
ARMANDO 12.338.925
MACHUCA
ALFREDO 13.518.467
GUEVARA
BETSY 15.364.077
LICENCIATURA GRUPO 6 TERCERA CORTE
La
negociación es una forma de alcanzar nuestro objetivos cuando estos no dependen
exclusivamente de nosotros mismos si no, por el contrario, requiere de una
interacción con otros sujetos, el manejo de conflictos dentro de las
organizaciones son una serie de procesos esenciales y permanentes cuya gestión
se vuelve esencial. Todo ser humano tiene algo que decir al respecto, no se
requiere de ninguna experiencia o estudio específico para atreverse a negociar
o decir algo sobre negociaciones; negociar es lo contrario a imponer sucesos, a
utilizar la fuerza, a recurrir la violencia. Las reglas fundamentales de
negociación se aprenden en los primeros de socialización del ser humano;
negociar es tratar asuntos públicos y privados procurando su mayor logro. No todos
los conflictos son negociables y no todos son negativos. No son negociables ni
los derechos humanos ni las necesidades básicas; el tener una serie de aspectos
de personalidad para negociar. La diversidad de las negociaciones y el carácter
de los negociadores no tienen límites. Las maneras de negociar se sustentan en
una hipótesis de la inteligencia instintiva es la que acepta que la situación
cambia, la intuitiva es la que conoce la situación a través de los sentidos y
la racional es que genera opciones en la negociación. Hay muchas
características que han tenido estos grandes cambios; en la extraordinaria
celeridad con que se han producido; la profundidad y amplitud de cuestione que
abarca y en su imprevisibilidad, es decir la imposibilidad no solo de preverlos,
sino de imaginárselos. Negociar es hacer
negocio, es decir, intercambiar y regatear. Por otra parte, solo se negocia
cuando cada uno desea obtener algo a costa del otro, lo cual supone una trampa;
la que teme, y en la que se quiere hacer caer al otro. En los casos en que la
parte de en un proyecto a negociar, se puede trabajar en despertarle ese
interés, de modo que pueda desarrollarse una negociación, es común encontrar
que las personas asuman los procesos de negociación de forma improvisada, porque
desconocen que existen estrategias que les puedan ayudar a realizar con éxito
esos procesos. El esfuerzo esta en prestar atención a cada pequeño paso
avanzado con conciencia de que esta negociado. El desarrollo de un proceso
negociador tiene que ver con las habilidades de comunicación y con la
predisposición a la “ganancia mutua” en la que aceptación y el cumplimento de
compromisos es la clave del éxito de la propia negociación y sus acuerdos. Hay
modelos de comportamiento de interacción dinámica (C.I.D) que se presentan en
las negociaciones y actitudes que definen el comportamiento: El sumiso que
acepta lo que le dicen “obediente, humilde”. El dominante es seguro de si
mismo, toma el mando de la negociación. El Hostil que solo yo cuento, es
autoritario y está en contra de todo y el afectivo que le importa es la buena
relación entre ambos. Conocer perfectamente nuestra personalidad (C.I.D),
entendiendo que la más se ajusta a la de un buen negociador, es decir, el
(C.I.D) nos permitirá hacer un análisis de nuestras fortalezas y debilidades;
todos ellos para prepararnos constantemente en los puntos que entendemos como
factores de éxito.
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