viernes, 31 de octubre de 2014

douglas barrios, el negociador, amb 11



REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACION SUPERIOR
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DE LA SEGURIDAD
UNES





“EL NEGOCIADOR”


                                                                                                        DISCENTES:
                                                                                                   BARRIOS, DOUGLAS. 8.736.322
                                                                                                  CARRILLO, WILFREDO.9.318.765
                                                                                                  RIZZO, YSRRAEL. 8.522.599

MARACAY, 02 DE NOVIEMBRE 2014




EL NEGOCIADOR

Negociar es una actividad o método por el que, dos o más partes interesadas en un asunto, acuerdan una pautas y buscan un acuerdo que satisfaga los intereses de cada uno.

La negociación se define como una conversación entre dos o más personas para conseguir un arreglo de intereses divergentes o un acuerdo mutuo. Por tanto la capacidad de negociación supone una habilidad para crear un ambiente propicio para la colaboración y lograr compromisos duraderos que fortalezcan la relación.

El negociador es un líder para plantear soluciones y resolver diferencias de ideas u opiniones de las partes, apoyándose en la suficiente autoridad y justicia, centrándose en los intereses comunes, tratando de conciliar y mediar de manera equitativa para las partes, evitando la manipulación y la parcialidad de los intereses personales. Supone la utilización de técnicas modernas de resolución de conflictos y crear ambientes propicios de colaboración  logrando compromisos duraderos.
TIPOS DE NEGOCIADORES
El negociador de hechos:
Es aquel que conoce todos los "hechos" relacionados con la negociación. Es aquel que pregunta sobre los puntos y cubre todos los ángulos para estar seguro de que ningún hecho se omite. Un negociador de hechos proporciona toda la información necesario y tiende a dejar por fuera todos los elementos emotivos.
El negociador de relaciones:
Es aquel que establece relaciones con las otras partes y está dispuesto a construir confianza. Es sensible a los aspectos emotivos relacionados con el caso y percibe la posición de la contraparte pero puede perder de vista los aspectos racionales de la negociación.
El negociador intuitivo:
Es aquel que define los factores claves y descarta los detalles irrelevantes. A veces descubre soluciones inesperadas y puede ver la globalidad del problema. Visualiza las implicaciones de las propuestas y predecir el progreso de la negociación. Sin embargo, a veces son vistos con desconfianza por su forma poco convencional de actuar y su falta de disciplina.
El negociador lógico:
Pone las reglas de la negociación y desarrolla la agenda. Puede discutir de forma lógica y libre de emociones y puede adaptar su posición a las circunstancias cambiantes. A veces puede encontrar más importante el proceso de negociación que el contenido o el mismo resultado.

CARACTERISTICAS DEL NEGOCIADOR
Es entusiasta: aborda la negociación con ganas, con ilusión. Aplica todo su entusiasmo y energía en tratar de alcanzar un buen acuerdo.

Es un gran comunicador: sabe presentar con claridad su oferta, consigue captar el interés de la otra parte. Se expresa con convicción.

Es persuasivo: sabe convencer, utiliza con cada interlocutor aquellos argumentos que sean más apropiados, los que más le puedan interesar.

Es muy observador: capta el estado de ánimo de la otra parte, cuáles son realmente sus necesidades, qué es lo que espera alcanzar. Detecta su estilo de negociación, sabe “leer” el lenguaje no verbal.

Es sociable: una cualidad fundamental de un buen negociador es su facilidad para entablar relaciones personales, su habilidad para romper el hielo, para crear una atmósfera de confianza. Tiene una conversación interesante, animada, variada, oportuna.

Es respetuoso: muestra deferencia hacia su interlocutor, comprende su posición y considera lógico que luche por sus intereses. Su meta es llegar a un acuerdo justo, beneficioso para todos.

Es honesto: negocia de buena fe, no busca engañar a la otra parte, cumple lo acordado.

Es profesional: es una persona capacitada, con gran formación. Prepara con esmero cualquier nueva negociación, no deja nada al azar.

Detesta la improvisación, la falta de rigor y de seriedad: conoce con precisión las características de su oferta, cómo compara con la de los competidores, cómo puede satisfacer las necesidades de la otra parte.

Es meticuloso: reúne toda la información disponible, ensaya con minuciosidad sus presentaciones, define con precisión su estrategia, sus objetivos. Le da mucha importancia a los pequeños detalles.

Es sólido: tiene las ideas muy claras (sabe lo que busca, hasta donde puede ceder, cuáles son los aspectos irrenunciables, etc.). El buen negociador es suave en las formas pero firme en sus ideas (aunque sin llegar a ser inflexible).

Tiene autoconfianza: el buen negociador se siente seguro de su posición, no se deja impresionar por la otra parte, no se siente intimidado por el estilo agresivo del oponente. Sabe mantener la calma en situaciones de tensión.

Es ágil: capta inmediatamente los puntos de acuerdo y de desacuerdo. Reacciona con rapidez, encuentra soluciones, toma decisiones sobre la marcha, sabe ajustar su posición en función de la nueva información que recibe y de la marcha de la negociación. No deja escapar una oportunidad.

Es expeditivo: busca resultados en el corto plazo, aunque sin precipitarse (sabe que cada negociación lleva su propio tiempo y que hay que respetarlo). Sabe cuales son sus objetivos y se dirige hacia ellos. Los obstáculos están para superarlos, no desiste sin plantear batalla.

Acepta el riesgo: sabe tomar decisiones con el posible riesgo que conllevan, pero sin ser imprudente (distingue aquellas decisiones más trascendentales que exigen un tiempo de reflexión y que conviene consultar con los niveles superiores de la compañía).

Es paciente: sabe esperar, las operaciones llevan un ritmo que conviene respetar. Uno no debe precipitarse intentando cerrar un acuerdo por miedo a perderlo.

Es creativo: encuentra la manera de superar los obstáculos, descubre soluciones novedosas, detecta nuevas áreas de colaboración.

POSTURAS ESTRATEGICAS DEL NEGOCIADOR

v  Preparar y planificar  la negociación.
v  Realizar entrenamientos simulados antes de realizar una negociación.
v  Investiga y buscar la mayor información posible.
v  Conocer a la otra parte, analizando sus debilidades y sus fortalezas.
v  Identificar las ventajas comunes de las dos partes.
v  Intercambiar  información.
v  Manejar la comunicación oral para facilitar el contacto y el intercambio de ideas.
v  Buscar estrategias mejores de negociación y utilizar la adecuada para cada ocasión.
v  Establecer  una orientación inicial en la negociación y una relación inicial con el otro negociador.
v  Establecer las proposiciones iníciales.
v  Acercar  las posiciones diferentes.
v  Cerrar  de la negociación.

ACTITUD Y COMPORTAMIENTO DURANTE LA NEGOCIACION

Saber Callar. Es mejor callar y escuchar a tiempo que hablar fuera de lugar. Al saber callarnos podemos escuchar los argumentos de la otra parte, pudiendo argumentar mejor, y no cometemos el error de dar información de más y perjudicarnos.

Asumir riesgos. La parte o persona que no le importa arriesgar una carga más grande de inseguridad con respecto a un premio o castigo, verá aumentar su poder.

Dependencia. Si una de las partes lo tiene sobre la otra tendrá además  posibilidades de poder tomar ventajas en la negociación u obtener mejor posición. Esto se cumple si una de las partes tiene dependencia sobre la otra.

Esfuerzo. Es ventajoso querer esforzarse, ya que negociar también implica un desgaste arduo. La parte que se esfuerce más y resista al desgaste podrá salir con sus objetivos cumplidos en la negociación.

COMPORTAMIENTO DE INTERACCION DINAMICA

Todo buen negociador habrá de tener un perfil de personalidad tal que posea las siguientes características: persona equilibrada, serena, emocionalmente estable, comunicativa, receptiva, comprensiva, modesta, armonizadora, flexible, amable, paciente, atenta, activa, despierta, alto grado de autoestima, desarrolladora y positiva. Pero, hay que decir que junto a este tipo de características han de coexistir o coincidir asimismo en la persona, toda una serie de habilidades relacionales. Ha de ser muy tenido en cuenta que el desarrollo de un proceso negociador tiene mucho que ver con las habilidades de comunicación y con la predisposición a la "ganancia mutua" en la que la aceptación y el cumplimiento de compromisos es clave para el éxito de la propia negociación y sus acuerdos. A partir de los ejes de personalidad, podemos conocer los modelos de comportamiento de interacción dinámica (C.I.D.) que se presentan en las negociaciones.
De las características y actitudes fundamentales que definen el comportamiento en las negociaciones, nombraremos cuatro de ellas:

Sumiso:
Acepta lo que le dice.
No realiza oposición.
Es dócil, obediente, humilde.

Dominante:
Es seguro de sí mismo.
Toma el mando en la negociación.
Alta autoestima. Dominador, tirano, intolerante.

Hostil:
Solo yo cuento. Es autoritario, dictatorial.
Los demás no valen nada.
Está en contra de todos.

Afectivo:
Lo importante es la buena relación entre ambos.
Es cordial, sensible, emotivo.

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